¿Qué es la energía solar?

El ahorro energético y el medio ambiente son factores principales dentro de un desarrollo sostenible, actualmente a la orden del día.
Avances dentro del campo de las energías renovables, y en concreto de la energía solar, tanto fotovoltaica como térmica, hacen que profesionales y usuarios necesiten introducirse dentro de este nuevo mundo, de ahorro y compromiso con el medio, sin dejar de lado el confort y las tecnologías aplicadas a la vivienda.
El uso de energías renovables, y en concreto de la energía solar, tienen un papel muy destacado en un cambio social necesario respeto al entorno. Se trata de un tipo de energía limpia con un mínimo impacto medioambiental.
El Sol es una fuente de energía limpia, inagotable y gratuita. Su transformación en calor o electricidad se puede llevar a cabo en el mismo lugar de consumo.
La energía solar térmica, que se obtiene a través de captadores solares, se utiliza para aplicaciones tan diversas como producir agua caliente sanitaria, calefacción o climatizar piscinas.
La energía solar fotovoltaica permite transformar en electricidad la radiación solar a través de una célula • lula fotovoltaica que convierte la energía del sol en electricidad.
Esta energía eléctrica sostenible tiene diferentes usos y aplicaciones: desde el funcionamiento de aparatos de bajo consumo hasta la electrificación de viviendas o núcleos de población aislados, así como señales de tráfico o indicadoras, comunicaciones o alumbrado público.

Para un consumo sostenible

El actual modelo energético, basado en la quema de combustibles fósiles y en la energía nuclear, es insostenible. Este sistema centrado en las energías no renovables conlleva una serie de problemas de difícil solución: la contaminación ambiental, la dependencia del exterior por parte de los países no productores de energías fósiles, el agotamiento en un período relativamente corto de las reservas mundiales de petróleo, carbón y gas, o la generación de residuos radiactivos y la posibilidad de accidentes nucleares.
La suma de los hábitos cotidianos en el consumo de la energía por parte de todos nosotros también se hace notar directa o indirectamente en el medio, ya sea agotando recursos, incrementando la producción de residuos, etc. Por eso es importante tomar conciencia de este hecho y adoptar unos hábitos respetuosos con el medio ambiente y con nosotros mismos.

Visión de futuro

La sociedad actual utiliza la energía como si no existieran límites, pero sí que existen. En este sentido, uno de los mayores problemas ambientales a los que el mundo se enfrenta es el cambio climático, en el que la comunidad internacional ha reaccionado, como primer paso, asumiendo un compromiso de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a través del Protocolo de Kyoto.
Pero a pesar de su importancia, el cumplimiento de Kioto no es una solución suficiente: debemos pensar que tres cuartas partes de las emisiones de CO2 a la atmósfera son causadas por la quema de combustibles fósiles. La única alternativa a este modelo se encuentra en el fomento de las energías renovables y supone implicar a la ciudadanía y hacerla consciente del papel tan importante que puede jugar a través del ahorro y el uso racional de la energía.