CLIMATIZACIÓN PARA EDIFICIOS

En los edificios comerciales, las cargas de climatización normalmente representan el mayor gasto energético. La ubicación geográfica tiene un papel significativo: los edificios en el norte o en el sur del mundo suelen tener elevados gastos de calefacción, mientras que las ubicadas a los trópicos pueden requerir aire acondicionado todo el año.

Igual que en entornos residenciales, para edificios comerciales también hay una amplia gamma de opciones de calefacción y refrigeración, cada uno con ventajas y limitaciones. Tres de los sistemas más utilizados para edificios comerciales son:

En los sistemas VRF hay una unidad externa común que está conectada con múltiples unidades a través de cañerías de cocer aisladas. Su naturaleza es muy similar, aunque no sea exactamente igual, con el que se conoce como sistemas multe-Split. Se clasifican dentro de los equipos de aire acondicionado de expansión directa.

Los sistemas de climatización VRF pueden ser de dos tubos o de tres tubos. Los primeros proporcionan frío o calor, pero no simultáneamente. Por su parte, los sistemas a tres tubos sí que pueden suministrar frío y calor simultáneamente. Los últimos sistemas a tres tubos permiten recuperar el frío o calor que con los sistemas convencionales serían expulsados al aire exterior para recuperar la energía.

Una tecnología que encarece ligeramente la instalación, pero que se compensa sobradamente con el ahorro energético conseguido respecto a los sistemas convencionales.

Su aplicación está especialmente recomendada para instalaciones comerciales de medio y gran formato.

COMO FUNCIONAN?

Cómo los explicábamos antes, los equipos de sistemas VRF se incluyen dentro del sistema de expansión directa. La unidad exterior de los sistemas VRF cuenta con un mecanismo que utiliza el aire exterior para evaporar (calentar) o condensar (refrigerar) el gas refrigerante. A continuación el gas refrigerante se distribuye por las cañerías para llegar a los diferentes espacios donde las unidades interiores se encargan de calentarlo o enfriarlo.

Se diferencian otros sistemas como las bombas de calor; estos sistemas permiten controlar el volumen de refrigeración aportado a las baterías de condensación-evaporación.

PRINCIPALES BENEFICIOS

Ahorro energético

Es uno de los principales reclamos de los fabricantes de este tipo de equipos. Se estima que el ahorro energético de los sistemas VRF de entre el 11 y el 20%.

Tecnología inverter

Al menos uno de los compresores de los sistemas VRV es inverter.

Fácil instalación

Una diferencia con otras equipaciones como las refrigeradoras, los sistemas VRF no son especialmente pesados y tienen un diseño modular.

Mantenimiento económico

Al tratarse de sistemas de expansión directa, su mantenimiento no es en absoluto complejo

Control optimizado

Permite una gestión más individualizada de los espacios a climatizar. Cada área puede ser tratada como una zona individualizada.